01 — El nombre
Por qué se llama toque.
Hay un error que se repite mucho cuando alguien vende tecnología. Lo llamamos por lo que es técnicamente, no por lo que hace.
Un chip NFC. Una etiqueta de campo cercano. Un dispositivo de comunicación por radiofrecuencia de corto alcance. Todo eso es verdad. Y todo eso consigue exactamente lo contrario de lo que debería: que la gente no entienda nada, que le parezca complicado, que piense que no es para ella.
Cuando empezamos a pensar en este proyecto, lo primero que decidimos fue que no íbamos a cometer ese error. Si lo que hace el producto es que el cliente acerca el móvil y se abre Google, ¿cómo se llama eso?
¿Cómo se llama eso?
Un toque.
Así de fácil · Así de corto · Sin número de modelo
Sin protocolo, sin nombre en inglés. El producto se llama toque. porque eso es lo que hace: un toque del móvil en el mostrador y tu cliente está dejando una reseña antes de salir por la puerta.
Pero hay una segunda razón para el nombre. En español, decir que alguien "tiene toque" es decir que tiene criterio. Que hace las cosas con cuidado. Que no le hace falta complicarse para hacerlas bien. Eso también es lo que queremos ser: el negocio que entiende que la mejor tecnología es la que no necesitas entender. Solo usarla.
02 — El equipo
Somos dos, Víctor y Diego.
Víctor viene del marketing digital. Diego de aplicar inteligencia artificial en pymes. Lo que nos une es el sentido común.
Marketing digital
Entiende cómo llega la gente a los negocios y qué les hace decidirse. Construye y gestiona el producto desde dentro.
IA aplicada a pymes
Lleva años ayudando a negocios pequeños a aprovechar la tecnología sin complicarse. Ahora lo hace con una placa en el mostrador.
03 — Cómo trabajamos
Los dos salimos a la calle.
No vendemos por internet con anuncios ni esperamos a que nos encuentren. Entramos en negocios, hablamos con el dueño o con quien esté en el mostrador, y hacemos la demo en el momento, con el móvil del cliente, sobre su perfil real de Google.
Lo hacemos así porque creemos en las relaciones antes que en las transacciones. Preferimos que nos conozcan de verdad: que vean quiénes somos, cómo trabajamos, qué estamos construyendo.
Y preferimos enseñar el producto directamente porque un ejemplo vale más que mil palabras. Cuando el dueño de una clínica ve cómo se abre su Google en su propio móvil con un toque, no hace falta explicar nada más.
Si convence, se cierra. Si no, no hay presión. Esa también es nuestra forma de trabajar.
04 — El principio
El primer toque.
El primer negocio en tener una placa toque. fue el Dr. Sepúlveda Centro Dental, en Madrid.
No nos conocían de nada. Entramos sin cita, sin referencia, sin haber hablado antes. Salimos a validar el proyecto de la única forma que tiene sentido hacerlo: en la calle, con personas reales, con su negocio real delante.
Cristina, que lleva la recepción, nos escuchó. Hicimos la demo. En diez minutos, el pedido estaba cerrado.
Pero lo que más nos importó de ese día no fue el pedido. Fue la conversación. Porque más allá de validar que el producto funcionaba, validó que el mensaje tenía sentido. Que cuando haces el esfuerzo de explicar la tecnología de forma sencilla, cuando no asumes que la gente no puede entenderlo sino que buscas la manera de que lo entienda, las barreras desaparecen. Cualquier persona puede adaptarse a las oportunidades que existen hoy. Solo hace falta querer hacerlo, y por nuestra parte, saber escuchar.
Antes de que nos fuéramos, Cristina ya tenía en mente dos negocios a los que nos iba a recomendar.
Eso no se compra con publicidad.
05 — Lo que nos guía
En qué creemos.
La tecnología debería ser tan fácil de usar que no necesites saber que es tecnología.
El cliente de una barbería de Pueblo Nuevo no tiene por qué saber qué es NFC. Lo único que necesita saber es que cuando acerca el móvil a la placa, se abre Google y puede dejar una reseña en treinta segundos. Igual que no necesita saber qué pasa por dentro cuando paga sin contacto en el supermercado.
Un ejemplo vale más que mil palabras.
Cuando alguien ve el producto funcionando en su propio móvil, sobre su propio Google, la conversación cambia. No hay que convencer a nadie de nada. Solo hay que enseñarlo.
Las relaciones primero.
Preferimos conocer a los negocios con los que trabajamos. Entrar, hablar, entender qué necesitan de verdad. No porque sea la estrategia más eficiente, sino porque es la única forma de hacer algo que sirva de verdad.
El nombre técnico es nuestro problema. No el tuyo.
El nombre técnico, el protocolo, el modelo del chip: eso es nuestro problema. No el tuyo. Tu problema es que cada semana se van clientes contentos sin dejar reseña. Eso sí lo podemos resolver.
¿Hablamos?
Si tienes alguna pregunta, si quieres saber si toque. encaja en tu negocio, o si simplemente quieres conocernos: escríbenos por WhatsApp. Te responde Víctor o Diego, según quién esté más cerca del móvil en ese momento.