01 — El problema
El paciente tiene menos dolor que cuando entró. Ese momento se va en segundos.
Un paciente de fisioterapia no viene una vez. Viene diez, veinte, durante semanas. Cada sesión hay un poco menos de molestia, un poco más de movilidad. El día que termina el tratamiento y se va sin dolor, es uno de los momentos de mayor gratitud que existe en cualquier relación profesional.
Ese momento se va en segundos. Llega recepción, llega la factura, llega el siguiente paciente esperando. Y la reseña que hubiera dejado con el corazón en la mano no llega nunca porque el camino era demasiado largo.
02 — Por qué hay tan pocas
Por qué los centros de fisioterapia tienen menos reseñas de las que merecen
No es que los pacientes no estén satisfechos. Es que muchos de los que más agradecidos salen son también los que menos familiarizados están con dejar reseñas en Google.
El paciente de 60 años con la rodilla recuperada querría dejar su opinión, pero el camino tiene demasiados pasos. Eliminar esos pasos es lo que cambia el número de reseñas. No pedir más fuerte. Pedir más fácil.
03 — Cómo funciona
El stand en recepción y la tarjeta portátil en la sala
El stand va en recepción, donde el paciente pasa a pagar o a pedir la siguiente cita. Lo ve, acerca el móvil, y se abre directamente la página de reseñas de Google del centro. El gesto es exactamente el mismo que usar el contactless en el supermercado.
Las 2 tarjetas portátiles son para los fisioterapeutas. Al final de la sesión, cuando el paciente acaba de levantarse de la camilla y todavía está en la sala, es el momento de más confianza de toda la relación. La tarjeta portátil permite aprovechar ese momento ahí dentro, antes de que empiece la transición a recepción.